La Tierra de Ayllón

“Hubo un tiempo en el cual la Tierra de Ayllón se encontraba toda cubierta de bosques.

Orión, el gran cazador, se paseaba por sus dominios en compañía de un oso, un lobo y un buitre. Porque Orión a pesar de su fortaleza, sólo cazaba lo necesario para comer y para eso se enfrentaba a sus presas de igual a igual. Siempre que mataba una presa subía a dar las gracias a la Montaña Sagrada de Ayllón.

Montaña sagrada del Alto Rey

Montaña sagrada del Alto Rey

 

Entonces comenzó la Edad de los Hombres. No respetaron esta Tierra, no solo cazaban para comer, disfrutaban matando, incluso entre ellos mismos.  No respetaban las plantas ni los animales. Entonces Orión abandonó esta Tierra en busca de los cielos. Desde allí arriba protege a su amada Tierra de Ayllón y trata de contrarrestar el voraz apetito destructivo de la raza de los Hombres.

 

Sus inseparables amigos, el oso, el lobo y el buitre se convirtieron en montañas y formaron un triángulo mágico dentro del cual todos los animales y todas las plantas se sienten seguros.

Lobo por la Tierra de Ayllón

Lobo por la Tierra de Ayllón?

 

Buitre

Buitre en el cielo del Macizo de Ayllón

Miles de años después, justo en el solar donde antes se encontraba la morada de Orión y sus fieles amigos, deciden construir el Palacio del Viento….…¿casualidad?…….evidentemente… NO!!! “

Palacio del Viento Casa rural Al Viento del Ocejón

Palacio del Viento
Casa rural Al Viento del Ocejón

 

 

 

 

Esta bonita historia nos la ha regalado nuestro buen amigo Joaquín Castelo, que además de ser un gran naturalista y amante de esta Tierra de Ayllón en la que vive y de la que conoce cada rincón, sabe contarnos estos relatos. Le agradecemos sus historias, las imaginarias y las reales y muchas fotografías que utilizamos, sobre todo las de las montañas.

El triángulo mágico lo forman el Pico del  Lobo al noroeste, el más alto de todos, domina sobre varias tierras y está en el límite de Ayllón.

Pico del Lobo

Pico del Lobo

La Buitrera al norte, domina imponente los bosques húmedos, ahí se encuentra La Tejera Negra con sus bosques de robles, tejos milenarios y espectaculares hayas.

La Buitrera

La Buitrera

Más al sur está nuestra montaña mágica, El Ocejón, donde alguna vez habitaron los osos a los que debe su nombre. Nos protege envolviéndonos en colores.

Pico Ocejón

Pico Ocejón

Vivimos en una llanura compuesta por los sedimentos de  lo que en un día lejano fueron altísimas montañas de hasta de 7000 metros, incluido nuestro querido Ocejón, en un valle colgado entre la Sierra del Ocejón  y el profundo valle del  Jarama.

La montaña sagrada, que lo sigue siendo, es el Alto Rey, un lugar muy especial en la Tierra de Ayllón.

 Alto Rey

Alto Rey

En los días del largo invierno amanecemos viendo la cumbre nevada del Ocejón y entramos en la noche mirando como cruza el cielo el hermoso e imponente Orión. En la lejanía sentimos la presencia del  Lobo , La Buitrera y la sagrada montaña de El Alto Rey.

Cae la noche sobre la Tierra de Ayllón

Cae la noche sobre la Tierra de Ayllón

 

 

Casas rurales. Una experiencia auténtica

El turismo rural es una manera de conectar con la Naturaleza, los pueblos, los habitantes del medio rural, su cultura y sus costumbres. Una inmersión en este medio con absoluta permeabilidad generando intercambios de ida y vuelta. El viajero conoce y se reconoce en un medio al que pertenece pero que ha ido olvidando bajo el asfalto, la presión laboral y las prisas urbanas.

Puerta de entrada

Puerta de entrada

 

No se reniega de la cultura de la ciudad pero experimentar vivencias en la naturaleza es volver a reencontrarse con uno mismo, sentir que formamos parte de la Tierra, una criatura mas entre millones de seres vivos.

Viajar implica cambiar de actitud. Se agudiza la curiosidad, se abren los sentidos y se es más receptivo a todo lo nuevo….o lo antiguo…o lo de siempre en el caso del turismo rural.

Entre El Espinar y Campillo de Ranas

Entre El Espinar y Campillo de Ranas

¿Qué ofrecemos en una casa rural? Pues lo mejor de nosotros mismos. Los que hacemos del  turismo rural nuestro medio de vida, lo hemos elegido porque amamos la Naturaleza y deseamos compartir y mostrar a nuestros clientes todo lo que nosotros aprendemos y admiramos de nuestros vecinos y nuestro entorno.

No todo lo que se ofrece como alojamiento en el medio rural es igual.  Desgraciadamente no existe apenas regulación sobre el tema y en el turismo rural cabe todo, casas vacacionales que funcionan como casas rurales y no lo son o directamente casas ilegales.

Jardín

Jardín

¿Qué buscas en el turismo rural?….una vivencia de naturaleza, desconectar del trabajo y las presiones de cada día en un hogar acogedor, un trato personalizado con información desde el conocimiento experimentado del propietario, integración en tradiciones y costumbres ancestrales, paisajes sorprendentes y solitarios, escapadas en pareja, con amigos o reuniones familiares en un ambiente cálido y tranquilo…todo lo que puedas imaginar lo puedes encontrar.

nieve tras el cristal

Las casas rurales legales te garantizan calidad y responsabilidad.

Este otoño te esperamos con actividades sobre apiturismo, micología, castañas…y sobre todo con el fondo impresionante del colorido del otoño en la sierra.

Pregúntanos, conocemos nuestro territorio.

Casa rural Al Viento del Ocejón

Casa rural Al Viento del Ocejón

 

Azucenas silvestres en los Pueblos de la Arquitectura Negra de Guadalajara

La Lilium martagon o azucena silvestre es una de las plantas silvestres más espectaculares que podemos encontrar en la Sierra del Ocejón con sus  grandes y vistosas flores de color rosa fuerte con manchas púrpuras.

Pueden alcanzar entre 1 y 1,5m de altura. La planta nace desde un grupo de hojas de forma lanceolada. A medida que crece se forma el tallo del que salen en la parte superior grupos de hojas y  varias flores separadas unas de otras.

Lilium martagon

Lilium martagon

La forma de los pétalos es muy peculiar, curvándose hacia arriba hasta modelar una flor redondeada formando una especie de corona. En el centro cuelgan los estambres y el pistilo anaranjados. Esta disposición de los pétalos y el color les da un atractivo que las hace difícil pasar inadvertidas.

No es el aroma precisamente una cualidad de esta planta, sus flores desprenden un olor algo desagradable que atrae a las moscas, encargadas de su polinización.

La Lilium martagon es una planta eurosiberiana. Necesita lugares frescos y húmedos,  pero si tiene agua en abundancia se la puede encontrar en laderas soleadas. Aparece en zonas montanas, en los bordes de bosques de robles, hayas y pino albar.

Bosques frescos y húmedos

Bosques frescos y húmedos

En este lado de la sierra es muy escasa, pero ha conseguido mantenerse y asentarse en algunos lugares entre bosques húmedos de robles.

Al no ser terreno apropiado para disfrutar de las preciosas flores de algunos megaforbios (comunidades de plantas herbáceas de talla elevada con abundantes  y grandes hojas que les dan un aspecto exuberante, se desarrollan en terrenos preferentemente frescos, sombríos y húmedos, las podemos encontrar en la Sierra de Ayllón aunque en zonas más septentrionales) las recibimos como un auténtico regalo del verano.

Florecen en julio. Desde  junio nos adentramos en sus dominios, buscando y esperando con ilusión el momento de la floración, las seguimos casi día a día en su crecimiento, desde que descubrimos las primeras hojas hasta que se aparecen los capullos y finalmente se abre la maravillosa flor. Por su escasez, cada año las contamos para ver la variación en el número de ejemplares.

El principal riesgo para esta planta es la recolección, que está totalmente prohibida, y la más natural desaparición por el paso de ganado o de otros animales de la fauna silvestre.

Si sales a caminar y tienes la suerte de encontrarlas, aunque te tiente, piensa que las flores silvestres donde lucen más esplendorosas es en su medio. Puedes emocionarte observando su belleza y la del entorno,  pero no la arranques, se marchitará rápidamente.  Hay preciosas azucenas cultivadas para la ornamentación de jardines o ramos de flores con deliciosos aromas.

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Respeta las plantas para que vuelvan a repetir su asombrosa explosión de luz y color cada año.

 

Lagarto verdinegro. Sierra Norte de Guadalajara

Al vivir en un hábitat, no sólo rural, sino tirando a asilvestrado, salvaje o mejor, en medio de la Naturaleza, convivimos con compañeros de fauna silvestre que no sienten especial respeto por la propiedad privada. Esto hace que se nos cuelen diversos animales más o menos agradables a los que intentamos mantener a una prudente distancia de la vivienda…aunque tenemos que compartir jardín, terreno común de plantas y animales, incluidos los humanos.

Uno de los compañeros veraniegos es un lagarto ocelado. Vive en una zona de plantas y piedras y todos los días sale a tomar el sol.  Compartimos el espacio con respeto pero sin agresividad, él no se acerca más de la cuenta y nosotros procuramos no meter mucho las manos por las plantas de su territorio. Es un cliente fijo en la casa rural Al Viento del Ocejón.

lagarto ocelado

lagarto ocelado

Pero un día de verano, paseábamos por uno de nuestros lugares favoritos de la sierra del Ocejón,  de los más frescos y húmedos, donde siempre llevamos los ojos bien abiertos por si encontramos algún animal o planta poco acostumbrados a vivir en este lado de la sierra de Ayllón. Pues ahí mismo, tomando el sol en una piedra muy cerca del agua nos topamos con un precioso lagarto verdinegro.

Así  es como encontramos otra de las joyas naturales de nuestra sierra. El lagarto verdinegro es un endemismo de la Península Ibérica que habita principalmente en la mitad norte, en regiones eurosiberianas. Necesita ambientes con humedad. Aquí lo encontramos muy cerca de un arroyo de aguas limpias, de los pocos que no se llegan a secar en lo más álgido del verano.

Es  una zona con álamos y sauces en las orillas del arroyo y de robles melojos con algunas zonas clareadas por la acción humana, con numerosas cercas de pizarra semiderruídas. Ahí,  entre las pizarras, muy cerca del agua pudimos ver un ejemplar de preciosos colores azules brillantes y verdes llamativos.

lagarto verdinegro

lagarto verdinegro

Estos reptiles están protegidos, y siempre son un regalo para la vista. Él se dejó fotografiar y nosotras admiramos su vistosidad.

Al Viento

 

“Al Viento del Ocejón” nombre de nuestra casa. En su momento ya hablamos de los colores del Ocejón, una de las montañas más emblemáticas de Guadalajara. Ahora nos acercaremos a los vientos. No existe el viento del Ocejón, aunque en esta zona soplen los vientos con cierta frecuencia, su procedencia y trayectoria son distintas.

El origen de “Al Viento” está en una canción que habíamos escuchado muchas veces y que nos traía a la mente imágenes de libertad.

Nubes que anuncian cambios

Nubes que anuncian cambios

Pero los vientos tienen mucho que ver con el clima y con la vegetación que nos podemos encontrar.  Así pues vamos a hacer un homenaje al dios Eolo en nuestra sierra.

El macizo de Ayllón es una comarca montañosa muy particular. Forma una unidad compleja con diferentes sierras y valles fluviales con una orientación peculiar, que hace que los vientos y las borrascas según por donde entren puedan crear zonas de vegetación muy diversificadas. Si se encuentran con montañas, estas hacen de barrera natural impidiendo que los fríos penetren en la vertiente sur. Pero hay corredores y collados por donde se adentran las masas de aire conformando las temperaturas y la pluviometría  que tanta incidencia tendrán en el aspecto físico de nuestro paisaje.

Frío del norte

Centrándonos en la sierra del Ocejón, así soplaría el aire:

Al encontrarnos en la vertiente más resguardada de las montañas, la incidencia de los vientos fríos del norte no es tan acusada, efecto fohen. No obstante, cuando hay nieve en las montañas y sopla viento del norte, este es seco y helador. Una vez que el viento sobrepasa las cumbres nevadas, aumenta su velocidad y desciende por las laderas trayéndonos directamente hasta aquí el frío de la nieve.. Los días de viento del norte, hay que cubrirse bien hasta las orejas.

El frío y el viento hacen que se formen olas de hielo

El frío y el viento hacen que se formen olas de hielo

Los vientos procedentes del este apenas llegan hasta aquí ya que el Ocejón  se encuentra en su trayectoria y les impide el paso.

Por el noroeste, desde el macizo del Pico del Lobo (Cebollera y Lobo) nos vienen vientos fríos y húmedos que penetran a través de los collados o pasos naturales de las montañas. Nos dejan lluvias en otoño y primavera y nevadas en invierno. Ello permite la supervivencia de pequeños ecosistemas con vegetación más propia de latitudes norteñas y podemos encontrar especies como Quercus petrea o  Lilium martagon, plantas ya eurosiberianas, que se refugian en lugares muy húmedos que mantienen el suficiente grado de humedad incluso en verano. Con el calor también podemos encontrarnos con  un amigo estimado y raro de ver por aquí, el lagarto verdinegro.

Nubes en el macizo del Lobo

Nubes en el macizo del Lobo

Desde el suroeste y por el valle del Jarama la cordillera permite que las borrascas de Portugal lleguen a la Sierra de Ayllón, hasta el Ocejón. Los vientos Ábregos son los responsables de la mayor parte de las precipitaciones que tenemos por aquí y además suavizan el clima de toda esta vertiente sur, permitiendo la llegada de la vegetación Luso- Extremadurense hasta la zona de Campillo y otras zonas vecinas. El valle del alto Jarama hace de pasillo para este tipo de vegetación.  Hay maravillosos bosques de alisos en todo el Jarama hasta el Vado y La Vereda. Aparecen encinas, ruscos,  madroños y lentiscos e incluso algún alcornoque.

Y desde el sur, nos llegan vientos ascendentes cálidos y secos. Es muy propio del verano que en las horas centrales del día se levante un aire seco y constante. En la canícula los arroyos estacionales se secan, aunque nunca nos llega a faltar el agua procedente de las montañas más altas, por lo que no pasamos sed. Por fortuna los veranos son cortos y las noches suelen ser frescas para vivificar plantas, animales y personas.

El final de la primavera y el verano es también el tiempo de las tormentas, que pueden resultar bellas y dañinas en muchos casos. En días calurosos la tierra se recalienta y el aire cálido ascendente se encuentra en altura con aire frío cargado de humedad formándose las tormentas que en nuestra sierra han sido motivo de terrores, hasta el punto, de que es posible que la gran cantidad de cruces de cuarcita que encontramos en fachadas y tapias tengan su procedencia en la protección contra las tormentas. Nombres como Majaelrayo son evocadores de este fenómeno meteorológico.

Tormentas primaverales por el oeste

Y así nos encontramos a merced de los diferentes vientos, según entran por un lado o por otro, lo que hace que se produzca en un pequeño espacio la maravilla de encontrarnos una flor eurosiberiana como la preciosa Lilium martagon (azucena silvestre)  a escasos kilómetros del Rusco, propio de zonas más cálidas.

 

Lilium martagon

Lilium martagon

 

Rusco

Rusco

 

Al Viento,

la cara al viento,

el corazón al viento,

las manos al viento,

al viento del mundo

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                                                                                                                            Al Viento

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  la cara Al Viento

Jara en flor. Sierra Norte de Guadalajara

 

FLORES DE JARA

Llega el tiempo de la jara en flor. Los pueblos negros de Guadalajara se cubren de blanco, pero no es nieve, es el manto de jaras y estepas que como cada año florecen destacando con su blancura sobre el verde del campo y las negras pizarras, entre  robles y encinas.

Como todo lo bello, es efímero. Aquí  tienen su momento álgido entre mayo y junio en que las flores lucen en todo su esplendor.

La más abundante y conocida es la jara pringosa (Cistus ladanifer) con sus grandes flores de características manchas color purpúreo en la base de los pétalos, si bien algunas son totalmente blancas.

Los jarales pueden ser muy tupidos, al moverte entre ellos te vas pringando literalmente con las pegajosas hojas. Pero también aparecen mezclados con cantuesos tomillos. Entonces caminar produce una sensación absolutamente relajante con las fragancias desprendidas al roce de las plantas.

jara y cantueso

Es totalmente recomendable venir a la Sierra Norte de Guadalajara en la época de floración. Las vistas, siempre hermosas de la sierra del Ocejón, se acrecientan con el color blanco y el olor de esta humilde planta, propia de terrenos degradados, pero no por eso menos digna de atención, sin olvidar que tiene numerosas propiedades medicinales y de uso en perfumería.

Por eso como cada primavera nos entregamos a su disfrute breve pero intenso.

casa rural y jaras

casa rural “Al Viento del Ocejón” entre jaras

Objetivo Pueblos Negros

 

Cada semana con mi cámara al hombro, mi fiel perro, compañero de tantas aventuras por estas montañas y mi hambre por descubrir rincones y paisajes nuevos me pierdo por estos pueblos y su entorno en busca de la fotografía imposible, esa que por muchas que haga me faltará siempre.

Fotografiando

Cada día descubro una luz diferente a las anteriores, texturas, incluso olores que desearía plasmar en una fotografía. Busco la Naturaleza en plena efervescencia,  a mi paso salen corzos, zorros y aves rapaces o coloridos pajarillos que intento atrapar con mi objetivo a pesar de las dificultades que provoca mi travieso compañero que sale corriendo y ladrando alegremente detrás de cada animal que se mueve por el bosque o entre las jaras ¡Quieto Boss!! le digo en voz baja, pero  este ya va corriendo veloz detrás de la pieza que al cabo de un rato de carrera le mirará desafiante desde una distancia segura.

corzos

La vegetación que me rodea también es foco de atención de mi cámara, en primavera las fotografías se llenan de color gracias simplemente a las pequeñas flores de intenso colorido, o  a los verdes primerizos que cubren el paisaje. Pero sin duda es el otoño, el rey del color en la fotografía.

agallón

 

Subimos fuertes pendientes para poder fotografiar a vista de pájaro los valles y pequeños pueblos que los salpican. Desde lo alto de las montañas, sentimos mejor la inmensidad de la soledad que transmite la Sierra de Ayllón, grandes extensiones de naturaleza sin apenas  población, abruptos perfiles escarpados, profundos barrancos labrados por ríos y arroyos.

Desde las alturas

 

De las cumbres bajamos a la profundidad de los barrancos en busca del agua. Quiero capturar el movimiento en las cascadas y constantes saltos que se forman. O bien, en los remansos, intento captar la vegetación acuática bajo las transparencias….y también los reflejos que persigo…….buscando…..¡qué se yo!

reflejo en el agua

 

De regreso a casa me voy encontrando con el ganado que hasta hace no mucho tiempo fue el principal motor de la economía tradicional de la zona. Fotografío las vacas negras como el azabache, sus terneros, las ovejas y sus guardianes, los fieros mastines, consiguiendo fotografiar la amistad imposible entre estos y mi pequeño compañero.

perros y vaca (2)

 

Ya con los pies en tierra, me encuentro con el mundo rural, sus gentes y sus pueblos, y enfoco mi cámara….disparo a los rincones que no por conocidos dejan de atraerme y descubrirme nuevas visiones.  Los Pueblos de la Arquitectura Negra están aún por descubrir. Yo lo intento cada día con  mi cámara, diferenciar sus matices, ver los diferentes colores del negro que está lleno de azules, tierras, morados. Recovecos escondidos, plazas algo difusas, pequeñas iglesias de bellas espadañas, calles desperdigadas con el encanto del desorden, hermosas ruinas que me muestran su propensión a volver a formar parte de la propia tierra…cada pueblo es diferente de los demás, a pesar de que todos tienen en común la unidad con el entorno natural donde se asientan. Nunca me canso de fotografiarlos y nunca consigo sacar lo que veo, pues siempre es igual pero siempre es diferente.

calle arquitectura negra

Desde la Casa Rural Al Viento del Ocejón, agradecemos a Javier, con su compañero de andanzas Boss, todas las fotografías que nos regala. Por eso he tratado de imaginarme y escribir sobre las vivencias de este aficionado a la fotografía y su inseparable perro.

 

 

 

 

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Aguas mil

“Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua” (Jorge Luis Borges)

 

Con las lluvias de primavera y el deshielo de las montañas por la subida de temperaturas se produce en este valle que no es exactamente valle sino sierra y raña un auténtico renacer de los innumerables arroyos, que con los calores del verano, la mayor parte de ellos volverán a dormirse hasta el otoño dejando los cauces secos y los numerosos y variados puentes como meros decorados.

Pero antes las aguas corren ruidosas y revueltas, despertando la  vida, formando  saltos de agua y cascadas en pequeños arroyuelos y ríos que nos vamos a encontrar por cualquiera de las numerosas rutas que podemos hacer en la Sierra del Ocejón y los Pueblos de la Arquitectura Negra. Pararse a mirar o escuchar el ruido que produce el agua de los arroyos, produce sosiego, paz, integración en el paisaje y en la naturaleza.

salto

Los arroyos bajan de la montaña desde los “maneros donde nacen.  De algunos de estos nos llega el agua que bebemos. Aquí en El Espinar, frente a  la casa rural Al viento del Ocejón, tenemos una pequeña y linda fuente de pizarra cuyo chorro continuo se escucha desde las habitaciones. A esta zona se le llama la “Gavia”, porque el agua sobrante de los depósitos, se desborda y viene a parar aquí, hace unos años se canalizó y se hizo esta fuente para alegría de los caminantes que se refrescan antes de continuar por las sendas que les obligarán a bajar y subir algunas pendientes.

Fuente en El Espinar

Fuente en El Espinar

Hay preciosos arroyos serpenteando por toda la sierra. Destacamos algunos más próximos.

Arroyo de la Matilla, muy cerca de Majaelrayo,  porque es un lugar idílico.  El agua que cruza por debajo de la carretera y viene de la junta de varios arroyos, cae en un pequeño salto sobre una poza y luego continúa entre robles. Gracias a la humedad existente, nos encontramos con buenos ejemplares de robles que forman una preciosa galería acompañando al arroyo junto a verdes y extensas praderas que se cubren de flores en primavera,  por este mismo motivo encontramos abundantes cerezos silvestres gracias a una ubicación muy protegida,  el curso del arroyo pasa ahora al lado de un antiguo molino en ruinas hasta que gira a la derecha siendo algo dificultoso seguirlo. Este arroyo, además de la belleza, guarda algunos tesoros botánicos, difíciles de encontrar en este clima.

Arroyo Matillas

Arroyo Matilla

Otra junta, esta vez de ríos, encajada en un paisaje de rocas extraordinario, es la que forman el Jaramilla y el Jarama. El Jaramilla con sus hoces espectaculares en un paisaje agreste y rocoso, pronunciado barranco con una carretera de vértigo que lo cruza por el puente de Corralejo hacia la sierra de El Cardoso.  Una vez unidos ya en el Jarama, pasa por debajo de Matallana, aldea semiabandonada y buena muestra de Arquitectura Negra por la zona de la “Huelga y bajo el puente recientemente remodelado que une la anterior con Roblelacasa, el río continúa su camino hasta remansarse en el Embalse de El Vado, que da de beber a Madrid y del que no podemos disfrutar mucho en la sierra salvo por la contemplación de su estampa serena.

Embalse de El Vado

Embalse de El Vado

Antes de que el  Jarama se pare momentáneamente  en El Vado, recoge las aguas del arroyo del Soto que forma las Cascadas o Pozas del Aljibe, uno de los lugares más bellos de los alrededores. Se forman al encajonarse el arroyo entre las estrechas paredes de un barranco, que hace que se precipite en tres saltos sobre pozas con forma de aljibe, de ahí el nombre. En primavera el rumor del agua y las vistas que no puedes imaginar hasta que no estás justo delante, nos harán detenernos un buen rato con la mirada clavada sobre el conjunto de rocas, agua y plantas. Cuando la jara florece, otro sentido se une al oído y la vista, el olfato.

Aljibe en primavera

Pozas del Aljibe

Aguas arriba, este mismo arroyo separa los pueblos de Roblelacasa y El Espinar, cruzado por un primoroso  puente de madera y más arriba, a su paso por Campillo de Ranas, recrea otros encantadores lugares.

Así vamos siguiendo algunos de los cursos de agua que acompañan de forma permanente o estacional nuestros paseos por la sierra. Jarama, Jaramilla, Soto, Matilla y otros nombres curiosos como Recorvillo, Rachichuelas (Retichuelas en los mapas), Toreras, La Venta, todos ellos acaban su recorrido de una forma u otra en El Vado.

Desde ahí el Jarama y otros arroyos seguirán modelando los rincones y paisajes de la Ribera, por un lado la Vega  con sus paisajes de cárcavas de rojas arcillas y en el nivel superior , la raña con la importante Reserva Natural de las Lagunas de Puebla Beleña; un paraíso para los amantes de la ornitología. Territorio cercano y que bien  merece un recorrido pausado.

Y cruzando la sierra hacia el norte llegaremos a la cuenca del Sorbe, atravesando el Sonsaz y el hermoso paraje del Lillas, con sus numerosos puentes, ya a las puertas del Hayedo de Tejera Negra. Los ríos Lillas y Sonsaz suman sus aguas al Sorbe. Allí,  nos esperan más sorpresas para otra excursión.

El agua es nuestra protagonista indiscutible y necesaria en el comienzo de la primavera.

brillos en el agua

 

 

Sabinar de Tamajón: el bosque animado

Hubo un tiempo lejano, muy lejano… en que teníamos un clima casi tropical, el mar llegaba hasta Tamajón y por nuestra sierra las aguas discurrían con tanta fuerza que arrastraban a su paso cuarcitas que modelarían la futura sierra en su retirada hasta formar el Valle del Jarama. Hoy, después de varios cambios geológicos importantes, encontramos nuestro actual paisaje, vegetación y clima.

bosque mixto y calizas

Bosque mixto en caliza

En Tamajón se encuentra un Sabinar muy antiguo entre rocas calizas, que tras las huellas dejadas por el agua en tiempos remotos, se tornan en caprichosas y evocadoras formas.

La sabina es un árbol duro y resistente, aguanta el frío, el calor, las heladas y no necesita apenas suelo para vivir, tan solo recibir luz y que no haya otro árbol que le de sombra.

encina

encina

Pasear por lo que también se llama la “Ciudad encantada de Tamajón” es realizar un viaje al pasado. Con un poco de imaginación, nos encontraremos sentados comiéndonos un bocadillo y al mirar las rocas y los preciosos lapiaces, testimonio de otros tiempos, podremos sentir que estamos al borde de una playa de aguas poco profundas. Con suerte podremos encontrar algún fósil marino.

lapiaz

lapiaz

Lo que vemos hoy en Tamajón es realmente un bosque mixto, con encinas,enebros y sabinas  centenarias. A medida que el suelo es más rico, otros árboles van sustituyendo a las sabinas. En este caso son las encinas las que van avanzando. Podríamos decir que el Sabinar de Tamajón se mueve. Según se van desarrollando las encinas, las sabinas se van apartando a otros lugares cercanos donde todavía no hay vegetación arbórea.

Aunque llueve, no hay demasiada agua, esta se va infiltrando poco a poco a través de algunas dolinas y en algunos corredores que podemos distinguir por la vegetación extremadamente húmeda que las rodea con enormes sabinas cubiertas de musgos y líquenes. Y bajo tierra resulta que se está formando un río que sale con fuerza de dentro de la montaña!

Nos encontramos en un sistema kárstico con un laberinto de cuevas, simas y dolinas por donde discurren arroyos bajo la tierra que pisamos.

corredor y cueva con humedad

En este precioso enclave hay rutas señalizadas para caminar o recorrer en bicicleta.

Y en la superficie, nuestro bosque lleno de vida. Aves que nos acompañan con su canto como los carboneros, también zorras o corzos podrán salirnos al paso. Árboles retorcidos a fuerza de sobrevivir cientos de años cuajados de otras formas vegetales….y entre todo esto….en cualquier momento…. sentiremos que alguien nos acompaña en nuestro viaje…bajo las grandes raíces que emergen a la superficie, o quizás detrás de esos troncos que se han unido para abrazarse en un solo árbol, observándonos desde alguna roca…..¿creéis en las hadas, elfos y unicornios…? Si visitáis el Sabinar de Tamajón, es posible que os encontréis con alguno de estos personajes habitantes de los bosques.

sabina con musgo

Pero lo que es seguro, es que siempre observaréis un gran número de especies animales y vegetales, así como la misma Tierra que se reinventa a cada momento en la Naturaleza que nos rodea.

Los colores del Ocejón

 

Estrenamos Blog y nuestra primera entrada tenía que ser sin duda para hablar del Pico Ocejón que  generosamente  nos ha prestado su nombre. Es una de las montañas más emblemáticas de la provincia de Guadalajara y su silueta ya se aprecia desde la capital. Cuando el viajero se acerca a la sierra se muestra diferente, según el día, entre nubes, blanco de nieve o transparente azul.

Ocejón 2

Ya  en  la Sierra del Ocejón, o del Robledal, como también se la conoce, sus colores varían caprichosos, y hasta pareciera que también su silueta  es distinta. Aparece majestuoso por encima del perfil montañoso  que nos rodea al oriente del valle. Desde Aquí la cima se dibuja nítida en forma de cresta de pizarras en compañía del  Ocejoncillo.

Por las cumbres del Ocejón asoma el sol cada mañana, iluminando el amanecer hasta que descubre resplandeciente el monte, con sus infinitos y cambiantes matices minerales y vegetales.

Ocejón 3

Cuando más espléndido luce es, sin duda, en el ocaso, cuando el sol se pone entre las montañas que bordean el oeste, el Pico de San Cristóbal y la Sierra de El Cardoso. Entonces sus reflejos se tornan rosas, anaranjados, rojos… según la hora, la fecha, el tiempo…

ocejón 1

Dejarse embeber por los colores del Ocejón es una actividad nunca repetida, ya que a cada momento nos sorprende con una nueva paleta de colores.

El Ocejón juega, aparece y desaparece entre las nubes, a veces se cubre por completo y otras solo su cima con las caprichosas formas de las nubes a media ladera.  A veces nevado o de ocre de roble en otoño,  verde de primavera con el acento de la gayuba que tapiza las zonas más altas.

Desde cualquier rincón del valle su imponente presencia protectora se deja sentir, silenciosa y serena para admirar en todos sus tonos del casi negro como el  mineral de su entraña  hasta al rojo que engalana nuestros atardeceres.

Ocejón0